4 jun. 2010

La portada de Vanity Fair

Todas las princesas de Disney se juntan

posan ante el fotógrafo que las retrata
e inventan una sonrisa tan falsa como sus vidas

nadie muestra a Pocahontas viviendo en Londres
destacando entre la multitud rubia
respirando como puede a través del corsé
y jugando al bridge con las señoras a la tarde

intenta mantener la cordura
y no demostrar que es un museo ambulante

nadie habla de la traición que por celos
cometió Megara contra Hércules
al alcanzarle la túnica nueva
impregnada con la sangre del monstruo

Bella ya no puede sentarse correctamente
permanece de pie en el fondo de la fotografía
los moretones casi no se ven
a través del maquillaje
son las marcas del amor
que le deja la bestia de su esposo

una asistente del fotógrafo
retoca el maquillaje de Alicia mientras ella fuma

escribe con dedos ligeros un mensaje en su i-phone
extraña el lsd que le permitía viajar al más allá
aunque a veces ve al conejo blanco en sus pesadillas

ya rompió ocho espejos
intentando atravesarlos
y hay que cubrir las cicatrices
con una doble capa de Maybelline

dos pasos más allá de donde está parada Cenicienta
fuera del foco de la cámara
pero cerca de la rubia princesa
están parados dos agentes de policía
que la protegen a sol y a sombra
tras los frustrados intentos de homicidio
por parte de sus hermanas

la Bella Durmiente bosteza a un lado

la Sirenita
que ya no lo es más
después de renunciar a sus aletas por amor
lleva una pecera redonda contra su pecho
y habla sin parar con el cangrejo
que se arrastra entre las piedritas de colores
y las plantas de plástico

en el centro de la fotografía está Blancanieves
ninguno de los seis enanos la acompaña

(son seis desde la muerte de Tontín
atropellado por un conductor ebrio)

dos ruiseñores le acomodan el cabello
y le arrancan una cana del flequillo

Jazmín está prisionera
perdida en algún punto del desierto de Irak
dicen que es amante de Bin Laden
y que Aladdin tuvo que ver con las torres gemelas
por eso no aparece en la foto

surgen nuevas sonrisas almidonadas
el flash las ciega por instantes

después de la luz relajan sus kilos de más
aguantados en los vestidos
cuyas costuras están por reventar.

2 comentarios:

Mariè dijo...

FABULOSO!!!!!!!!
Pobre Bella :(

Ferny Kosiak dijo...

gracias reina x todos los comentarios lindos!