4 jun. 2010

Olga (cuento del libro inédito (aún) Sentido raro)

—…Y ahí la vi a la vieja de mierda esa, que me había hecho la vida imposible cuando trabajaba en el colegio. Seguía teniendo la misma joroba y aún caminaba como una tortuga…

El otro pregunta:

—¿Cómo se llama?

—Hmm… Tania. Pero no me acuerdo el apellido. Creo que era judío.

Entonces, desde el rincón oscuro, alguien grita:

—¡Hay que matarla y convertirla en jabones!

Los amigos se miran con rostros sorprendidos.

Ninguno alcanza a distinguir a Olga, la araña nazi, agazapada en la oscuridad.

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